"La
lluvia cobra vida"
Ver como
aquella noche la lluvia pasaba en mi presencia, mientras las nubes veían verter
su capa rápidamente en un estruendoso sonido de la noche oscura llena de
luminosos rayos que asombraban mi ser. Preocupado me sentía porque fuera de mi
recinto se escuchan voces que dicen: "El techo está desplomado" otras
también como: "No llores, saldremos de esto"... Gran momento de
angustia porque la naturaleza había sido retada por el hombre y está prohibido
en la ley de la vida de Dios. Se fue la luz hacían minutos, alrededor de las
nueve de la noche aproximadamente las 21:45 horas, mi padre aún no llegaba del
trabajo y mi madre estaba preocupada por él, había estado rezando y pidiendo
que estuviese bien, pero solo por la ventana lograba ver la neblina que sencillamente
me dejaba la visibilidad apagada para observar la calle y asimismo veía la
humedad del frío que causaba aquella noche tan lluviosa un intenso frío. Comencé
a pensar en mi padre mucho, el perro no dejaba de aullar y los sonidos de los
truenos cada vez eran más fuertes. La lluvia, amiga de la naturaleza creada por
Dios había dejado claro que no es posible damnificar sus sentimientos a pesar
de que no es una persona ni mucho menos un ser vivo, fue creada por Dios para
no ser maltratada físicamente, verbalmente ni mucho menos para ser retada por un
hijo de Dios. Mi padre no cría en esas cosas que yo decía, había preferido
ceder sus conocimientos anti-cristianos a las personas, sin embargo, nos respetaba
a mamá y a mí por ser cristianos.
Habían
pasado ya casi 14 horas desde que mi padre ese día había ido a trabajar, como
cada día realmente, a las 7:00 horas. Trabajaba aproximadamente 12horas, siempre
llegaba alrededor de las 19:00 horas. Aquél día amaneció lloviendo y sus
últimas palabras dirigidas hacia mi fueron: "Ni la lluvia ni nadie me hará
llegar tarde al trabajo, me iré... Te Amo mucho hijo de mi vida nunca lo
olvides", Y allí estaba recordando como dijo eso con tristeza aludida en
sus palabras y rabia de momento por tanta lluvia del día. Mi madre estaba
preocupada cada vez más, aunque de a ratos parecía calmarse la lluvia, ella
comenzaba a diluviar sin intenciones de lindar sus gotas. Hacían dos horas
aproximadamente que había intentado abrir la puerta que está situada para salir
de la casa y la brisa tumbó el espejo que papá había comprado días antes y el
cuadro de nuestra foto familiar salió derrochado por la misma. Inmediatamente
cerré la puerta, quedé impactado como la lluvia estaba tan fuerte como si
cobrara vida. Ahora pienso y siento que mi padre no estaba bien.
Decidí
dirigirme al cuarto de mamá y papá, observé que la ventana estaba abierta,
recordando que la misma estaba cerrada antes. Sentía una gran curiosidad por
asomarme y la lluvia que entraba por ella al mismo tiempo me mojaba. Logré visualizar
un poco que casas se derrumbaban a lo lejos pero no detallaba bien, la
velocidad con que caían las gotas de lluvia de las nubes me hacían imposible la
visión detallada. Luego, apareció una sombra que se acerca a la puerta de la
casa, pensaba que era mi padre que llegaba pero no podía decirlo con sensatez.
De tanto
luchar pude ver que si era él, aunque tenía un paraguas se estaba mojando y le
grité: "¡Papá! ¡Entra! ¡Te estás mojando! ¡Papá!" No me hacía caso,
sin embargo volteó su mirada hasta donde yo estaba, quedándose viendo con
tristeza en sus ojos los míos entre el gran diluvio. Entonces hizo un gesto
como si se despidiese de mí, sus manos me estaban diciéndome "Adiós".
No pude evitar llorar al verlo, al sentir esa sensación cuando al pestañear
lentamente logré quitarme lágrimas de mis ojos ya él se había ido. Éste hecho
me hacía gritar fuertemente el nombre de mi padre y mi madre entró al cuarto
asustada y me abrazó tan fuerte como si su abrazo hubiese sido duplicado por
dos personas en una, me hizo sentir que mi padre se lo había llevado la lluvia
quien había cobrado vida para llevarse a quienes la juzgaron o retaron por el
simple hecho de hacer su trabajo que era desahogar nubes cargadas de lágrimas
literalmente dicho y la lluvia se daba a calmar en ese instante. Aun así sentía
que mi padre me abrazaba no físicamente como mi madre, porque ya sabía que se
había ido y no sé a dónde. Él estaba allí en ésa habitación oscura, en nuestro
corazón y en nuestro espíritu se quedaba por siempre.
Pasó la
noche y amaneció un día soleado, mi padre no dejó rastro ni de una huella,
según su jefe "nunca llegó al trabajo y hasta pensó que no se atrevió a ir
con tan tenebrosa lluvia que aquella noche pasada estuvo cayendo en nuestra
ciudad" al menos eso es lo que le dijo a mí madre ese día personalmente
aquí en la casa y yo escuchaba por detrás de las paredes. Mi madre sufriendo y
yo siendo fuerte por fuera de mí ser, no lo daba a notar pero dentro me estaba
muriendo, todo me estaba destrozando el alma por el hecho de que me hacía tanta
falta como nunca mí padre. La lluvia cobró vida llevándose techos de casas
dejándolas inundadas y por supuesto con mi padre, muchas personas se han ido con
la lluvia que ha percibido lo que el mundo le había dado.
La lluvia cobra vida.
Reviewed by Enrique
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13:18:00
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